Estamos acostumbrados a que la mayoría de noticias sobre cibercrimen giren en torno a causas políticas... o, mucho más frecuentemente, al dinero: rescates millonarios, caídas de sistemas de grandes compañías, pérdidas bursátiles y grandes estafas online. Sin embargo, este 2025 del que nos despedimos puede haber marcado un punto de inflexión, porque ha quedado definitivamente claro que los ataques digitales no solo afectan a servidores y cuentas bancarias, sino también cada vez más directamente
Fuente: Genbeta