Los vecinos de Pleasanton, California, llevan varias semanas compartiendo sus calles con unos pequeños robots. Todo forma parte de un proyecto municipal destinado a detectar problemas de accesibilidad, pero el problema es que no todos los residentes están convencidos de que su actividad se limite a examinar el pavimento. Algunos han comenzado a cuestionar qué información recopilan estas máquinas y qué ocurre con esos datos una vez que terminan su recorrido. Según explica Pleasanton Weekly, la p
Fuente: Genbeta